Ganadería
La oferta de ganados terminados a pasto sigue siendo escasa y sostiene los valores de la hacienda gorda, mientras que la reposición muestra mayor cautela a la espera de lluvias que impulsen los verdeos y cultivos de invierno
La estabilidad sigue siendo la principal característica del mercado ganadero. Tras la finalización de la faena destinada a la cuota 481, los valores de la hacienda gorda registraron una leve corrección, pero rápidamente encontraron un nuevo equilibrio, en un escenario donde la oferta de ganados de pasto continúa siendo escasa y la demanda industrial mantiene una actividad sostenida.Así lo señaló Walter Hugo Abelenda, director de Walter Hugo Abelenda Negocios Rurales, quien destacó que el mercado permanece firme y que toda la hacienda que sale a la venta encuentra colocación con rapidez. “El mercado tuvo una pequeña pestañada una vez finalizada la cuota 481, con bajas de alrededor de 10 centavos por categoría, pero sigue firme y se vende rápidamente todo lo que se ofrece”, afirmó.En cuanto a los valores, indicó que los mejores novillos se negocian en el entorno de los US$ 5,60 por kilo carcasa, las vacas alrededor de US$ 5,30 y las vaquillonas sobre US$ 5,50, aunque aclaró que existen variaciones según la calidad, el volumen de los lotes y la distancia a las plantas frigoríficas.Abelenda subrayó que la principal limitante sigue siendo la escasa disponibilidad de ganados terminados a pasto. “Hay que salir a buscarlos y no siempre se encuentran. Y cuando aparecen, el productor está pretencioso, como corresponde en un mercado con estos valores”, comentó.Otro aspecto que valoró positivamente fue el nivel de actividad industrial. La faena de la última semana volvió a ubicarse cerca de las 45.000 reses, un volumen que, a su juicio, aporta previsibilidad tanto para la industria como para los productores.“Creo que es positivo que la faena se estabilice en el entorno de las 45.000 reses. Los picos de suba o de baja nunca son buenos. Lo importante es tener estabilidad y saber hacia dónde apuntar”, sostuvo.Según explicó, este nivel de actividad permite a los frigoríficos diluir mejor sus costos fijos y trabajar con mayor eficiencia, contribuyendo a sostener un mercado más ordenado.
El clima empieza a preocupar
Más allá de los precios, la principal preocupación hoy pasa por el clima. Abelenda señaló que en varias zonas del país hace más de un mes que prácticamente no se registran lluvias significativas y que las fuertes heladas han generado un endurecimiento de la superficie de los suelos.“Lo que cayó fueron apenas unos 10 milímetros. Fue excelente para terminar las cosechas de soja y maíz y para sembrar trigo y cebada, pero ahora necesitamos agua”, indicó.Según explicó, los cultivos de invierno nacieron en muy buenas condiciones, aunque comienzan a necesitar humedad para expresar su potencial productivo. “Con 20 o 30 milímetros alcanzaría para romper ese cascarón que dejaron las heladas y darle impulso a los cultivos”, afirmó.
Reposición con más cautela
En el mercado de reposición el panorama es algo diferente. Si bien la demanda continúa activa y los niveles de colocación en los remates siguen siendo elevados, los compradores muestran una actitud más cautelosa.Abelenda atribuyó esta situación a una combinación de factores: la falta de lluvias, la escasa respuesta de los verdeos y la leve corrección que registró la hacienda gorda tras culminar la cuota 481.“Es una baja insignificante si se mira el nivel de precios que tenemos, pero son elementos que se suman. Además, el invierno siempre influye, incluso en lo anímico, y eso lleva a actuar con algo más de prudencia”, explicó.De todos modos, destacó que la firmeza del mercado de reposición sigue reflejándose en los remates por pantalla. Como ejemplo mencionó el último remate de Plaza Rural, donde se comercializaron más de 13.000 vacunos con una colocación cercana al 95%.“La reposición está más cautelosa, pero sigue firme. Los porcentajes de ventas en los remates virtuales demuestran que hay interés y demanda por todas las categorías”, sostuvo.De cara a las próximas semanas, el consignatario entiende que el mercado mantendrá su actual equilibrio, siempre y cuando el clima acompañe. “Lo que más anhelamos hoy es que llegue un golpe de agua. Con 25 o 30 milímetros, las cosas quedarían prácticamente perfectas”, concluyó.
2026-06-30T07:00:00